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¿Clases de Yoga en Madrid en pareja? Las tenemos

Seguramente ya conoces muchos de los beneficios de esta disciplina, pero ¿sabes las ventajas de practicar yoga en Madrid ¡en pareja!? Lee y flipa…

Compartir un hobby en pareja tiene múltiples ventajas. Y si ese pasatiempos es uno saludable, que incluye actividad física y mucha actividad mental ¡pues la fórmula es perfecta! Por eso se nos ocurrió que además de las clases de yoga en Madrid individuales, nuestros clientes pudieran tener la maravillosa opción de asistir a clases ¡en pareja!

Suena muy bien ¿cierto? ¿te hace tilín-tilín esta idea? Pues la buena noticia es que las posturas que se realizan en una clase donde asistes solo tú, no son muy diferentes a las posturas que haréis con vuestra otra mitad en la clase de yoga en Madrid para parejas a la que te estamos animando a inscribirte por sus múltiples ventajas. Así que, si un día tienes que ir en solitario, tampoco es que vas a sentirte lost in translation.

Ahora que ya sabes que los planes de yoga en pareja ¡los tenemos a tu alcance!, podemos entrar en materia.

Vinimos con una misión y la vamos a cumplir: vamos a enumerarte -con nuestro particular toque PlanPlanner- los beneficios de practicar esta disciplina con tu “cari” (por cierto, inciso: si te mola la idea de hacer cositas así chulas y buenas para la salud ¡juntos!, te invitamos a que cuando termines de leer este post, te des un saltico por nuestra sección de “Planes Fitness en Madrid”, donde además de clases de yoga, hay opciones ¡para tórtolos con ganas de estar sanos y unidos por una actividad física más allá de la actividad física que ya todos sabemos hacen las parejas!)

Comenzamos y así te respondemos la duda que debes tener ahora en tu cabecita: ¿Por qué estamos tan pesados con que practiques yoga en Madrid con tu pareja? Toma nota de algunas de las ventajas más visibles y entenderás nuestra actitud:

Beneficios del yoga en pareja

  • Aprenden a relajarse junto

Mira que tú y tu pareja hacen muchas cosas juntos, pero eso de relajarse a la vez no es usual que lo hagan, ¿acertamos? Pues no sabéis lo que os perdéis ¡es lo máximo del mundo mundial! Además, de nada sirve que llegues relax a casa después de una clase de yoga en Madrid, si cuando entras por la puerta, con tu estado zen a tope de power, tu pareja te recibe con estrés y negatividad.

  • ¿Ser un equipazo? ¡Check!

Durante vuestra clase de yoga (bueno, y en cualquier parte del mundo), tendréis que coordinaros, aprender a moverse a un ritmo específico que los ayude a conseguir el equilibrio necesario para ir alcanzando hitos en vuestro crecimiento como Yoguis. Y todo ese trabajo constante solo dará frutos si lográis pensar y moveros como un equipo. Lo mejor de todo es que ese espíritu del team work, seguramente os seguirá acompañando luego de salir de clases, ¡y bien! seréis el mejor equipo ever allá a donde vayáis.

  • Podréis respirar ¡al unísono!

Suena a cualquier cosa, pero no lo es. La conexión que puede daros el hecho de respirar al mismo ritmo, acompasados…solo afianzará la compenetración entre tú y tu compañero(a) de vida, de aventuras, de risas, de momentazos ¡y cómo no, de yoga!

  • Mejoraréis vuestra relación

A ver, luego de leer todo lo anterior este punto no necesita mucha explicación, ¿cierto? 
Es que nada como sentiros relajados, compenetrados, empáticos, tranquilos, fuertes de cuerpo y espíritu, motivados por una actividad tan positiva como la práctica del yoga, con ganas de salir de ahí a estrechar lazos y hablar más, contaros cosas nuevas (y pare usted de contar cosas buenas)….nada como eso para que la pareja, una vez fuera del Estudio de Yoga, vea reflejado en su día a día una mejoría en muchos sentidos: a nivel emocional, físico, espiritual.

En fin, que seguro se-gu-ro vais a pelear menos y a entenderos y quereros más. Y quién sabe si hasta salgáis más de una vez de vuestras talleres de yoga con ganas de pasar a otro nivel y os apuntéis a uno de nuestros planes de masajes en Madrid ¡también en pareja! Oh, qué guay.

Nos despedimos con gustito, felices de haberos abierto la puerta a tantas cosas positivas. Y como esa sensación nos relaja, pues te decimos adiós acompañado de un gran ¡oooooooooommmmmm!